viernes, 20 de enero de 2012

Aun no se acaba nuestro abril ...

Y ya sabrías la importancia de las pequeñas “timbradas” que me das, de tres en tres igualando a un Te Amo Demasiado, tan imaginario como tenerte en ese instante a mi lado. Pero tan profundo que hace saltar mi corazón, una vez más, gozoso y repitiendo hasta con el más mínimo detalle, sé que me ama! Y presurosa respondo con el mismo “de tres en tres”.

Te amo tanto mi vida! Que quedaría sin VIDA si algún día deja de ser así. ME AMAS TANTO y lo sé.
Te amo tanto mi vida! Que doy todo de mí, por más pobre que pueda ser mi alma, aunque sé que no es así, también lo haría.

Tengo el corazón grande, y no lo sabía porque nunca había amado. Pero ahora que existes en MI VIDA, no solo me doy cuenta que puedo tener el CORAZÓN TAN GRANDE sino también, una coraza que lo cubre y que le da la valentía necesaria para soportar cuan desgarradora amenaza se aproxime, cuan desgarradora mala intención quiera herirlo. Y convencida cien por ciento; mente, corazón y alma como esas novelas heroicas, salen a vencer los gajes del día a día… y aquí, altiva de mí misma me siento tan valiente como nadie.

Tales habrán sido los gritos al cielo que pegaba cuando mi alma estaba copada de cosas indeseables… Y no sólo eso, sino que andaba desde hacía tiempo con más de la mitad del corazón oscurecido. Con los dimes y diretes en los oídos repitiéndose como aquellas canciones “favoritas” que acostumbran a escucharse sin cansancio; con las alabanzas de los otros que tanto deseaba pero jamás llegaban a mi, con el dolor de no encontrar quien pueda amarme y ni tanto eso! Si no de quien pueda escucharme sin importarle nada y lo tenía escrito hacía mucho yo solo quería esperar al SER PERFECTO. Pero por qué no llegaba por qué?!! Y empezaba a creer que yo no era suficiente.

Puedes explicarme TU cómo llegaste a mi vida sin saber que pedía socorro? Fue ahora? Fue antes? SI? Antes? SÍ. Lo sentí desde el primer día: palabras cruzándose, miradas amicales, sonrisas encantadoras y… ese!! … ese fue el sublime golpe inexplicable que sintió mi corazón… ese!! … ese fue el soplo de vida!! … pero intento explicar COMO ASÍ? CÓMO? Y no sé qué decirte.


Solo sé que ese día fui aventurera con las mejores intenciones del mundo, aventurera, pues, porque jamás había acudido a un encuentro así. Y vaya! No me di cuenta hasta después, que mis acertijos se habían resuelto desde tu llegada. Siendo amigos me sentía a gusto contigo. Como con nadie. Y lentamente me deje llevar… tampoco sé como así. Pero jamás quise algo malo para ti. Y exclamaba mirando al cielo en las noches:


Dios mío si no puede ser para mí, ahora lo amo tanto, que solo quiero que sea feliz,     donde sea y con quien sea.

En silencio, escuchaba esas canciones que me harían recordar cada uno de nuestros encuentros, pero no de cuando éramos amigos; sino cuando la soledad nos acompañaba a los dos. Esas canciones! Las escucho todas las noches en mi mente, en mi corazón, en todos lados, como si habría sido ayer cuando me di cuenta que de ti me había enamorado. Pero te juraré desde el fondo de mi corazón que solo quería que seas feliz, y aún así, jamás imaginé que podría ser conmigo poco tiempo después.


Me pasó! Si. Sería que me estaba saliendo de control? Lo sentía así después de que aquella vez que acordamos cantar. En un momento de silencio, tan vergonzoso para mí porque no sé hacerlo tan bien como tú. Para mí, el tiempo se detuvo y aproveche en voltear a verte sigilosamente, en segundos, en unos pocos segundos, yo estuve ahí, deseando tus labios choquen con los míos y mi corazón se salía, SE SALÍA, QUE LOCURA!! Era un sueño maravilloso, puedes creerlo? Te lo imaginarias? Como quisiera que ese momento se repita... y tú seas yo. Te gustaría tanto sentirlo!

Cuando el tiempo volvió a correr como siempre, y tú volteaste. Yo ya había estado en el paraíso sin necesidad de horas de dormir; lo recordaría por siempre.


Pero mi corazón roto en mil pedazos porque “sabía” que eso no pasaría. Igual yo estaba feliz! Si te habrías dado cuenta, que pensarías de mi! Qué vergüenza sentiría aún.

El tiempo hablaba. Sin mirarnos a los ojos, ya sabíamos que había algo importante que nos unía. Y era ese no sé qué que sentí el primer día, ya no era solamente el “siento conocerte desde hace mucho tiempo pero ahora te reencuentro”. Si no, ya era real. Sería AMOR?

Todos los días me preguntaba lo mismo. Encima de todo, ya el mundo entero sabía de ti, de mi inmenso amor por ti.

               
Pero qué problemas! Pero qué tristeza! Solo sentiría amor de ahí en adelante....

No hay comentarios:

Publicar un comentario