lunes, 25 de julio de 2016

Prohibido sentir CELOS

Ese momento incomodo en el que simplemente sientes que no puedes decir NADA, no puedes ser TÚ  y debes guardarte todo lo que piensas y sientes porque sabes que él se molestará en vez de abrazarte... Porque sabes que él te recriminará la "falta de confianza" que le tienes, cuando en realidad lo único que quisieras es que te diga que eres una boba porque solo te ama a ti y a nadie más... Porque dirá que ya no puede tener amigas porque tú seguro le dirás algo, cuando lo único que quieres es que te diga lo mucho que te ama... Porque te dirá que dejó de ser el centro de atención y pasó a ser "más importante" la chica a quien se refirió como BONITA, cuando lo único que quieres es que sólo te vea bonita a ti y que él es más importante que cualquier ser del mundo.
Porque simplemente tienes que contenerte, porque simplemente no puedes decir nada, porque simplemente NO PUEDO SER YO en esos momentos.
Detesto callar... Se me hace un nudo en el pecho, me fastidia no poder ser yo misma... Me fastidia tener que seleccionar las cosas que debo decir sin que le suenen mal, me reprime... No puedo ser yo.

Más miedo me da que realmente deje de sentir esas cosas por él, que logre que simplemente ya no me importe nada ni con quién anda ni a quienes mira, me asusta el llegar a mostrarme indiferente. Me asusta porque lo fui y recuerdo que a él no le gustaba... Me asusta porque puedo lograr ser indiferente, aunque no lo quisiera hacer.

lunes, 11 de julio de 2016

Cuestión del PASADO

Hace ya algunos años escribí una historia relacionada al amor que pensé había sentido. Algunos lo llaman "el primer amor", otros le dicen "el amor que jamás se olvida" o bueno, lo llaman de diferentes formas, yo le diría con algo de gracia "el amor que imaginaba se llevaría mi vida al perderlo".
Lo cierto es que nunca dejé de respirar, de comer o dormir... no llegué a morir, ¡pero qué alivio!
Esas son las cosas que uno piensa cuando es adolescente, y claro, no me arrepiento de haberlas pensado o sentido porque era mi época, mi momento y mi ingenuidad.

Muchos años han pasado, y me atrevo a contar que por cosas de la vida, el trabajo y el día a día, me llevaron a parar por el lugar donde él vive. Y claro, habrá pasado por mi lado un par de veces sin yo darme cuenta, quién sabe.

Lo cierto es que un día iba a caminando hacia el gimnasio, con mi maletín enorme con mi ropa deportiva, mis zapatillas y todos mis dichosos accesorios, lista para el sufrimiento jajaja ... Iba hablando por teléfono tan alborotada como siempre, hablando alto y riendo a carcajadas, el semáforo estaba por cambiar a luz verde y bueno tuve que esperar hasta poder cruzar la pista... En esos momentos, sentí que alguien me miraba, algo incómodo en realidad... Y bueno, me doy con la sorpresa que era ese individuo por el que alguna vez lloré cuando tenía 18 años.
Su cara fue de sorpresa, mientras que yo solo lo miré con una ceja levantada por un par de segundos y seguí caminando hasta que desaparecí entre tanta gente.

No suelo pensar en el pasado, pero a raíz de eso, solo me dio la impresión que seguía siendo el mismo niño de aquella época... Y claro, no me sorprende, siempre fue inmaduro y hasta donde supe la última de vez, lo sigue siendo.

Pensé ese día que fue una buena decisión el que me haya dejado ir cuando chiquillos, realmente considero que nunca fue para mí... yo no habría llegado a donde estoy ahora y él tampoco iba a cumplir con mis expectativas. Sigue siendo el mismo niño inestable, el que nunca termina lo que empieza, el que no sabe lo que quiere en la vida, al que seguiría pagándole el cine y el café. Qué habría sido? Pues no habría funcionado, fue una buena historia de adolescentes, pero no más... Sin proyecciones ni plan de vida. 
Cómo pude haber pensado mucho más allá si solo tenía 16 años? 
Cómo pude haber llorado y sufrido en vano si tan solo tenía 18 años? 
Bien me dijo mi padre, "peores cosas pasan", y yo me hacía un mundo porque mi primer enamoradito me dejó... Realmente, qué linda se ve de aquí la inocencia que vivía, el corazón blando que encontré en mí. 
Siento que junto a él habría fracasado, en vez de avanzar... Habría sido la piedra en mi zapato, no es útil si quiera pensar qué errores hubiese cometido con aquel que sigue siendo un niño.
Imagino que cuando sea madre, tendré que consolar a mi hija cuando le rompan el corazón y tendré que enseñarle a mi hijo a ser un caballero con las niñas. Les diré que todo pasará ... que los malos momentos pasan y que la vida enseña ... que a través de los años conocemos a quien sí es significativo en nuestras vidas. Probablemente mi hija me diga que "ama" a ese joven, cuando en realidad aún sea muy pequeña para saber realmente qué significa la palabra AMOR, y quizás tenga que pedirle a su padre, se reúna seriamente a hablar de cosas de hombres con mi hijo.

Hoy sí puedo proyectarme esas cosas. Hoy sí puedo decir que tengo una verdadera historia de amor, una historia madura y muy alejada de las fantasías de una ingenua adolescente. Hoy sí puedo decir que he avanzado y mirar firmemente al lado a quien me da seguridad y soporte cuando más lo necesito.

Hoy sigo pensando que fue la mejor decisión de mi vida, dejar pasar muchas cosas, personas e historias, para tener capacidad de quedarme con las mejores para siempre. Y darle mi corazón y lo mejor de mí a quien lo merece.
"Hoy sí puedo responder qué es amor, amar y ser amado"




domingo, 10 de julio de 2016

Después de algunos años

Después de algunos años, vengo sintiendo que he perdido la habilidad de escribir, si es que en algún momento realmente la tuve como pensé.
Siento que ya no tengo aquella motivación, que ya no tengo tiempo ni imaginación para redactar ninguna historia de mi cabeza.
Siento que el trabajo y el cansancio del día a día me vienen consumiendo, o quizás es que he madurado o aún no lo consigo.

Hoy, ¿de qué debería escribir? ... De aquel "amor" del pasado? del amor de mi presente? del futuro? ... del A M O R en general como siempre escribí? De las penas o fracasos?

Hoy, ¿de qué debería escribir? ... De lo que quise ser y aún no he logrado? de lo que la gente espera de mí? ... de mis sueños? de mis decepciones? de lo que me gustaría que sea mi vida?

Hoy, ¿de qué debería escribir? ... Quizás de mis errores e imperfecciones? de lo que sufrí aquella vez e hice sufrir? de mis miedos y tormentos? de mis malas decisiones y arrepentimientos?

Quizás deba escribir de mis dudas existenciales y las razones por las que a veces no puedo dormir... o de mis frustraciones? 

Probablemente deba escribir desde mi corazón, lo que salga, lo que quiera, lo que se me antoje, como antes hacía.